La suciedad e intimismo que se adivinaban en su anterior película aquí se convierten en una obra soez, reiterativa y que al final no lleva a ningún lado. Si lo que Kim quería hacer era una apología a lo absurdo de la violencia lo consiguió.
Pero como obra cinematográfica, es horrible.
Puntuación: *

No hay comentarios:
Publicar un comentario